Colegiación de Instructor
La vía del instructor que ejerce. La habilitación federativa para impartir, titular y graduar con el respaldo de la FISDPAM.
Más que un título: una acreditación profesional
Tener un título de instructor acredita una formación: demuestra que, en un momento dado, una persona completó una preparación. La colegiación es algo distinto, y va más allá.
La colegiación es la situación por la que la FISDPAM —a través de la Escuela Nacional de Instructores— verifica a un instructor y acredita que reúne, y mantiene al día, todas las condiciones necesarias para ejercer: la formación, la cobertura, la documentación legal y los requisitos profesionales. No es un reconocimiento que se obtiene una vez y queda ahí: es una acreditación que se comprueba y se renueva cada temporada.
Funciona con la misma lógica que la colegiación en las profesiones reguladas. Igual que un colegio profesional no solo registra a quien tiene una carrera, sino que respalda y mantiene supervisados a sus colegiados, la FISDPAM examina a cada instructor, comprueba que está al día y lo mantiene dentro de un marco federativo que lo supervisa y lo avala.
Esa es la diferencia entre un instructor titulado y un instructor colegiado: el primero tiene un documento; el segundo cuenta, además, con una federación que responde por él.
Lo que tus alumnos saben cuando estás colegiado
Cuando un instructor está colegiado, sus alumnos no tienen que confiar solo en su palabra. Cuentan con la garantía de que una federación ha verificado a esa persona y responde por su capacidad para enseñar.
Un instructor colegiado por la FISDPAM es un instructor del que se ha comprobado que:
Para el alumno —y para los padres, cuando se trata de menores— esa diferencia es importante. No eligen a alguien que dice ser instructor: eligen a un profesional cuya preparación y cuya situación legal han sido verificadas por una federación que lo respalda.
Lo que la colegiación te permite hacer
Colegiarte no es solo un reconocimiento: es lo que te habilita para ejercer como instructor dentro de la estructura de la FISDPAM, con todo lo que esa estructura pone a tu disposición.
Dejas de ejercer en solitario. Pasas a formar parte de una estructura federativa que respalda tu actividad, da valor a lo que enseñas y te conecta con quienes buscan un instructor.
Ver el directorio de instructoresTu Centro Homologado
Al colegiarte, quedas constituido como Centro Homologado de la FISDPAM. No es un trámite aparte ni una gestión posterior: la colegiación y el alta del Centro Homologado son un mismo acto.
Conviene aclarar qué es —y qué no es— un Centro Homologado. No es un local. No necesitas tener un gimnasio, una sala o unas instalaciones a tu nombre. El Centro Homologado es una figura: el marco técnico y administrativo bajo el que un instructor colegiado queda habilitado para ejercer con nombre propio.
Eso significa que puedes desarrollar tu actividad donde la desarrolles —en un gimnasio, en un pabellón, en un espacio cedido, al aire libre—: el Centro Homologado va contigo, no con el lugar. Es lo que te permite enseñar, titular y federar alumnos bajo la identidad de tu propio centro, dentro del marco de la Federación.
Por eso, colegiarse y constituir el Centro Homologado son la misma cosa: al quedar colegiado, quedas habilitado para ejercer como centro de la FISDPAM.
Qué necesitas para colegiarte
La colegiación verifica que un instructor reúne las condiciones para ejercer con garantías. Estos son los requisitos.
Requisitos vigentes
Para colegiarte necesitas acreditar:
Requisitos de incorporación progresiva
La FISDPAM incorpora de forma escalonada dos requisitos formativos adicionales, con un calendario que da margen suficiente para obtenerlos:
Qué incluye la colegiación
La colegiación se formaliza como colegiación conjunta FISDPAM–COEDPI. A la habilitación federativa propia de la FISDPAM, el convenio con el Colegio Oficial de Entrenadores de Defensa Personal (COEDPI) añade un programa completo de servicios profesionales para el instructor colegiado, que incluye:
La colegiación reúne así, en un mismo trámite, la habilitación federativa de la FISDPAM y el respaldo profesional y administrativo necesario para ejercer.
Cómo iniciar tu colegiación
La colegiación se tramita de forma personal, porque requiere revisar la documentación de cada instructor. El proceso es sencillo y empieza con un correo a la Federación.
Escribe a la Federación
Ponte en contacto con la secretaría de la FISDPAM indicando que quieres colegiarte. Te responderemos con las instrucciones detalladas.
Envía tu documentación
Te indicaremos qué documentos debes aportar para acreditar los requisitos. La Federación verifica que reúnes las condiciones para colegiarte.
Formaliza tu colegiación
Una vez verificada tu documentación, recibirás las instrucciones para completar el proceso y los formularios de alta de tu Centro Homologado.
La colegiación tiene un coste de 80 €, que integra la habilitación federativa de la FISDPAM y el conjunto de servicios profesionales descritos.
¿Tienes dudas antes de empezar?
Si quieres consultar cualquier aspecto del proceso o saber si reúnes los requisitos, escríbenos. Te orientamos sin compromiso.
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